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Publication #FCS2140-Span

Los roles comunes de los papás: Las tres P y las dos C1

Kate Fogarty y Garret D. Evans2

Resumen

Los papás juegan muchos roles en la crianza de sus hijos. Algunos están involucrados en cada etapa de sus vidas, mientras que otros se concentran en uno o dos aspectos. Hoy, en los Estados Unidos los papás toman más responsabilidad en la crianza de sus hijos, comparado con las generaciones anteriores.

Estudios de los comportamientos de la crianza sugieren que los papás tienden a concentrar sus esfuerzos en varias responsabilidades básicas. El rol de ellos tiende a ser definido por “las tres P y las dos C”:

  • Participante en resolver problemas

  • Compañero (Playmate)

  • Consejero de principios (Principled guide)

  • Proveedor

  • Preparador

Antes de explicar estas actividades, necesitamos decir que “las tres P y las dos C” no son cosas que los papás puedan hacer y las mamás no. Muchas mamás desempeñan muchos o todos estos roles hábilmente. Pero, estos son los roles que definen a los papás porque los ven como actividades importantes al criar a su hijo.

Figure 1. 

Padre e hijo. Foto de Valeria Kondor. CC BY 2.0. Fuente: http://flic.kr/p/6JshX8.


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Participante en resolver problemas

Los papás algunas veces pueden pasar por alto la importancia de ser un participante activo en las vidas de sus hijos. Estar ahí para su hijo es más que la presencia física; es también ayudarle a satisfacer sus necesidades sociales, emocionales y sicológicas. Un papá participante es una persona que tiene interacción directa con sus hijos (como el cuidado, o el ocio y el juego). Él es alguien que está disponible para su hijo y se responsabiliza en hacer los ajustes con el fin de satisfacer las necesidades de sus hijos (Pleck & Masciadrelli, 2004). Menos “visible” es el papá responsable quien está involucrado indirectamente en el cuidado de su hijo—por ejemplo, en actividades que no se llevan a cabo con el hijo, pero que se benefician como organizar el transporte y las citas (Pleck & Masciadrelli, 2004).

Los papás hablan de la importancia de ayudar a sus hijos a resolver los problemas críticos del crecimiento. Estos pueden ser desafíos tales como decidir qué hacer para ganar dinero para vivir, si van a la universidad ó no, si compran un carro; ó, también podrían ser actividades diarias tales como hacer las tareas de la escuela, arreglar la bicicleta o colgar un columpio de un árbol.

En el rol de participante, los papás son los modelos en cómo resolver problemas para sus hijos (Doucette, 2006). Tienen la oportunidad de mostrarles a sus hijos cómo tomar decisiones, al igual que experimentar las consecuencias de sus acciones y decisiones. Este proceso realza la responsabilidad, independencia y la confianza del niño. Si un niño es criado sin un modelo en resolver problemas, lo más común es que adopte estrategias no muy buenas que los llevará a situaciones problemáticas. Los niños y los adultos con escasas habilidades para resolver problemas tienden a volverse dependientes de los demás para “hacer las cosas bien” en sus vidas. El lado positivo de papás modelo para resolver problemas es que los niños son menos agresivos y tienden a ser populares entre los otros niños y los maestros.

Mientras que a menudo un papá juega un rol crítico en la vida de su hijo mediante su ejemplo al solucionar problemas, a veces es ya muy tarde para involucrarse a resolver los problemas. En algunas situaciones familiares, un papá sólo se involucra cuando ya los problemas emocionales o de comportamiento son muy serios, por ejemplo, cuando un maestro requiere una reunión con alguno de los padres sobre un problema del niño (Badalament, 2008). Reservar la ayuda de papá solo para “grandes” problemas es un gran error. Los papás deben estar comprometidos en todas las fases para solucionar los problemas de su hijo, sirviendo como guía que ofrece posibles soluciones a su hijo.

Compañero (Playmate)

Los papás pueden ser buenos “malabaristas." Los estudios muestran que los papás pasan más tiempo en actividades intensas y juegos físicos con sus hijos que las mamás. Y los papás tienden a involucrarse en actividades más vigorosas y estimulantes que las mamás. Esto crea expectativas en los niños para la mayoría de las interacciones con los papás que involucran actividad física. Por ejemplo, una niña se le quiere colgar del brazo al papá y balancearse apenas llega el papá del trabajo a la puerta de la casa. Este tipo de juego es muy importante en la vida de un niño. La actividad física no sólo desarrolla músculos y coordinación, sino que también puede ser usada para enseñar reglas que gobiernan el comportamiento (ej. turnarse, respetar la fila, jugar físicamente sin golpear a los demás, etc.). A través de este rol de compañero, un papá puede fomentar el sentido de autonomía e independencia en el hijo, lo cual es una parte crucial del crecimiento social y emocional.

Además, el juego se describe como “una ventana al mundo del hijo”. Esto significa que al jugar usted puede darse cuenta qué hay en los pensamientos, sentimientos, deseos y sueños de su hijo. Un papá también puede usar el juego como una herramienta para empezar una conversación seria con su hijo. De hecho, es importante que los papás usen este tiempo para hablar con sus hijos y empezar a entablar una relación con ellos. Muy a menudo, los papás desaprovechan esta oportunidad al sólo jugar y sustituyen el contacto físico por interacción verbal.

Consejero de principios

El cliché, “¡Espérese a que su papá llegue!” ha sido utilizado como una amenaza para los niños y desanimarlos a malas conductas. Sin embargo, esta declaración no debería usarse para describir el rol del papá, especialmente porque el castigo tiende a ser una afirmación negativa del poder de los adultos. El castigo se enfoca en lo que los niños no deben hacer, en vez de, en cómo les gustaría a los padres que ellos actuarán. Además, el castigo puede ser el resultado de una reacción emocional del padre a una conducta del hijo. Como resultado, el hijo se puede sentir apenado o humillado disminuyendo la confianza entre ellos. También la iniciativa del hijo y su autonomía pueden verse afectadas, especialmente cuando el comportamiento “inaceptable” es bien intencionado. Mientras que los consejos les enseñan un buen comportamiento social, también les ayuda a aprender la diferencia entre el bien y el mal, y le permite al hijo experimentar y entender las consecuencias de su propio comportamiento.

Los papás que sirven como guías para sus hijos mantienen su autoridad, y la usan efectivamente. La orientación es un esfuerzo común entre el padre y el hijo que involucra un proceso de comunicación saludable (por ejemplo: primero escuchar, luego discutir e instruir). Es importante, que el papá y la mamá estén de acuerdo en las estrategias que se vayan a usar para aconsejar al hijo, particularmente cuando se involucran consecuencias de un comportamiento inaceptable. Si uno de los padres deja que el niño experimente las consecuencias de su mala decisión, pero el otro padre viene y lo “rescata” de la mala experiencia, surgen problemas. Por otra parte, cuando los padres están de acuerdo con las estrategias de orientación para sus hijos, incluyendo la disciplina, el hijo tiene más posibilidades de aprender de las consecuencias de sus malas decisiones. Estas guías deben ser un balance entre corregir comportamientos inapropiados y fomentar comportamientos apropiados.

Proveedor

Aunque en las últimas décadas, las mamás empezaron a trabajar, el hombre sigue siendo identificado como “el sostén principal” de la familia (Wall & Arnold, 2007). Este no siempre es el caso; hay muchos papás que han elegido ser los principales en proveer cuidado a sus hijos, por ejemplo, mientras trabajan en casa o continúan su educación. Sin embargo, la sociedad estadounidense aún valora la habilidad del papá para proporcionar los recursos materiales (por ejemplo: alimentos, dinero, vivienda, posesiones materiales). La aplicación de las políticas sobre los papás que no habitan en la casa para hacer los pagos de manutención del hijo o “child support” reflejan estos valores.

Más que proveer cosas materiales (ej. entrada de dinero y recursos) para los hijos y sus familias, el rol de un papá proveedor puede ser definido en términos de responsabilidad por el cuidado del hijo. Muchas veces, los papás han pensado que proveyendo entrada de dinero y soporte material es todo lo que deben hacer, como si fuera la única manera de expresar interés por su familia. Eso es muy lamentable, porque esto aparta un poco a los papás de las actividades como padres que muchos encuentran satisfactorias, tales como orientación, juegos, actividades escolares y conexiones con la comunidad para promover el desarrollo del hijo.

Cuando los papás se identifican como cuidadores, tiene más probabilidad de conectarse con otros padres y conocer lugares de cuidado infantil en la comunidad. A su vez, los papás son defensores potenciales del bienestar de los niños (ver 2006 Andrea Doucet libro, Do Men Mother?). Esto refleja un movimiento social reciente para los papás que cambian la forma en que se ven a sí mismos y sus funciones como padre tanto en la familia como en la comunidad.

Prepardor

Los papás podrían verse como alguien comprometido en la preparación de sus hijos para enfrentar los retos de la vida, o en su protección si es necesario. Deben hablar a sus hijos de la moral, los valores familiares y los modelos de comportamiento apropiados (Pleck & Masciadrelli, 2004; Nicholson, Howard, & Borkowski, 2008). O, los papás también podrían aconsejar a sus hijos adolescentes sobre metas educacionales y laborales al igual que dar consejos (cuando le pregunten) sobre amigos y relaciones románticas. Deben guiar a sus hijos sobre cómo comportarse en la escuela o el trabajo para asegurarse del éxito de sus hijos en estos campos. Deben también discutir la importancia de ser confiable, de dar “un día honesto de trabajo por un día honesto de sueldo", o demostrarle su afecto a su pareja.

A menudo, los papás ven su relación con sus hijos florecer a medida que los niños pasan a la adolescencia y se convierten en adultos. Los padres experimentan diferentes roles según la edad; por ejemplo, el rol de “criar” al bebé y el rol de “maestros” con los niños pequeños. Hay papás que ven la adolescencia como el tiempo para preparar a sus hijos para enfrentar “el mundo real.” La verdad es que los papás no deben esperar hasta que los hijos lleguen a adultos para darles lecciones importantes en sus vidas. Los papás pueden proveer una guía moral y lecciones prácticas durante todas las etapas de la vida del hijo. Para aprender más sobre la relación padre-hijo a través de la vida, especialmente papás e hijos, leer el libro por Michael Diamond, My Father Before Me: How Fathers and Sons Influence Each Other Throughout Their Lives (2007).

La participación de los papás ayuda a construir una relación permanente entre papá e hijo. Quizás más importante aún, a través de la influencia en muchas áreas de la vida de sus hijos, los papás les enseñan cómo ser padres. De hecho, estudios demuestran que los papás tienen una gran influencia en los estilos de crianza de sus hijos (Nicholson et al., 2008). Sin embargo, otros estudios muestran que hombres que crecieron con papás que desempeñaron un mal rol como papás, compensan esto comprometiéndose mucho en la vida de sus hijos (Pleck & Masciadrelli, 2004).

Las tres P y las dos C: ¿Esto es todo?

Mientras que “Las tres P y dos C” puede ser una simple guía que caracteriza las maneras más comunes en que los papás se involucran en la vida de los hijos, no hay necesidad de restringir su rol como papá a estas cinco categorías. Sin embargo, la diversidad natural de actividades en las que los papás están involucrados tiende a cuadrar, más o menos, en estas categorías. Por ejemplo, si un papá es el cuidador primario de sus hijos, las actividades tienden a encajar en las tres P y dos C. Además, estas actividades no tienen que ver sólo con los papás biológicos, sino también con los padrastros. Hoy, los hombres probablemente gasten más tiempo de su vida como padrastros, por lo que su influencia sobre los hijos y las familias no puede pasarse por alto. Los beneficios de esta participación consistente son claros tanto para el hijo, como para el papá (vea: Los otros beneficios de un papá comprometido FCS2137-Span).

Por lo tanto, los papás que buscan una variedad de formas para estar involucrados en las vidas de sus hijos contribuyen a una familia más saludable y un mejor futuro para su hijo.

Referencias

Badalament, J. (2008). Engaging modern dads in schools. Independent School, 67. [Online] Retrieved October 29, 2012 from http://moderndads.net/storage/Engaging%20Dads%20In%20Schools.pdf.

Diamond, M.J. (2007). My Father Before Me: How Fathers and Sons Influence Each Other Throughout Their Lives. New York: W. W. Norton & Company.

Doucet, A. (2006). Do Men Mother? Fathering, Care, and Domestic Responsibility. Toronto: University of Toronto Press.

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Wall, G., & Arnold, S. (2007). How involved is involved fathering? An exploration of the contemporary culture of fatherhood. Gender & Society, 21, 508–527.

Footnotes

1.

Este documento, FCS2140-Span, es uno de una serie del Departamento de Ciencias de la Familia, la Juventud y la Comunidad, Servicio de Extensión Cooperativa de la Florida, Instituto de Alimentos y Ciencias Agrícolas, Universidad de la Florida. Traducido al español por Claudia Peñuela, y publicado diciembre 2011. Visite el sitio web EDIS en http://edis.ifas.ufl.edu

2.

Kate Fogarty, Ph.D., profesora asistente y Garret D. Evans, Psy.D., anterior profesor asistente, ambos del Departamento de Ciencias de la Familia, la Juventud y la Comunidad, Universidad de la Florida, Gainesville, FL 32611.


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