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Publication #FCS2255-Span

Ayudándole a su hijo a hacer las tareas1

Heidi Liss Radunovich2

Los educadores no están de acuerdo acerca de si las tareas ayudan a los niños a aprender, qué tipo de tareas deberían entregar y hasta qué punto es suficiente. El hecho es que casi todos los estudiantes de la escuela primaria hasta la secundaria recibirán tareas regularmente. Estas tareas pueden ayudar a los niños para:

  • practicar lo que han aprendido

  • recibir información más profunda

  • aplicar las habilidades abiertamente

  • obtener importantes habilidades organizacionales y de aprendizaje

  • aprender a trabajar independientemente

  • y con disciplina propia

Por medio de las tareas los padres pueden tener una idea de lo que sus hijos hacen en la escuela, darse cuenta que tan bien va el niño y mejorar su relación con sus hijos.

Figure 1. 

Tarea


Credit:

Por Bryan Gosline. Licencia: CC BY-SA 2.0. Fuente: http://flic.kr/p/srLW8.


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Sin embargo, para algunos padres es difícil lograr que sus hijos hagan las tareas. Primero, puede ser difícil darse cuenta si el niño tiene o no tiene tarea. A muchos niños se les olvida escribir las tareas, y a otros se les olvida que tienen tareas o simplemente no dicen la verdad. Segundo, puede ser difícil encontrar el tiempo para que hagan tareas, dada la vida tan ocupada de los niños. Tercero, muchos niños no disfrutan el trabajo, entonces lo dejan a un lado, lo ojean, o forman una batalla con los padres. Por último, algunos niños tienen problemas de aprendizaje o comportamiento que hacen que el proceso de hacer tareas se haga más difícil, lo cual causa frustración tanto a los niños como a los padres.

La cantidad y el tipo de tarea que se da varía mucho, incluso hasta en la misma escuela y grado. Generalmente, a medida que los niños crecen, ellos reciben más tareas y cada vez más difíciles. El Departamento de Educación de los Estados Unidos sugiere de diez a veinte minutos diarios para niños de kínder hasta niños de segundo grado de primaria y de treinta a sesenta minutos por día desde tercero hasta sexto grado.

La cantidad de tareas puede aumentar para el grado séptimo hasta duodécimo. Sin embargo, los maestros y las escuelas tienen diferentes políticas relacionadas a las tareas. Si usted cree que su hijo tiene muchas o muy poquitas tareas, hable con el maestro de su hijo acerca de sus preocupaciones.

El tipo de ayuda que los niños necesitan de parte de sus padres para hacer tareas puede también cambiar a medida que el niño crece. Por ejemplo, niños más pequeños deben ser vigilados cercanamente a medida que van completando sus tareas. Pueden necesitar ayuda frecuente de sus padres para entender la asignatura. Niños más grandes pueden necesitar menos ayuda de parte de sus padres, pero usted como padre debe revisar las tareas para corregir errores y asegurarse que terminó la tarea.

Estudios han mostrado que a los niños les cuesta más trabajo que a las niñas mantenerse lo suficientemente motivados para hacer las tareas. Pueden necesitar más de su ayuda. Niños que están inseguros con respecto a su habilidad académica también necesitan mucho de su apoyo. Revise la tarea junto con ellos y ayúdeles a arreglar los problemas, entender el material y a que completen la tarea correctamente.

No hay una manera específica ni reglas para seguiral hacer tareas. Cada niño y familia tienen diferentes necesidades, estilos y recursos. Sin embargo, encontrar un buen sistema que ayude a su hijo es importante. Crear buenos hábitos para estudiar a una temprana edad hará más fácil el hacer tareas a medida que el niño va creciendo. A continuación verá algunas sugerencias que le podrán ayudar a su hijo a hacer tareas.

  1. Establezca un tiempo tranquilo para hacer tareas. Es importante tener un tiempo específico en la tarde o en la noche para estudiar, leer y para hacer las tareas. Incluso, si los niños no tienen tareas para ese día, deben hacer uso de ese tiempo de tranquilidad. Niños que no tienen tareas pueden usar ese tiempo de silencio para leer, escribir cartas, revisar las lecciones escolares, estudiar o investigar. Esto también ayuda a que los niños no mientan si tienen tareas, pues igual van a hacer algo relacionado con la escuela.

  2. Busque un buen sitio. Es importante escoger un lugar cómodo de la casa donde el niño pueda hacer tareas, tales como un escritorio o la mesa de la cocina con una silla. Asegúrese que haya buena iluminación. Los niños pequeños necesitan de su ayuda, así que asegúrese que este en un lugar en que lo pueda estar viendo fácilmente.

  3. Aleje las distracciones. Apague el televisor y no permita los juegos de video durante estas horas. Aunque su hijo disfrute escuchar música mientras estudia, algunos estudios demuestran que la música puede distraerlo. Si permite que su hijo escuche música mientras estudia, asegúrese de que sea una música tranquila y bajita que no moleste a otros niños que estén estudiando. Si su niño está teniendo dificultades al concentrase por largos períodos de tiempo, utilice un reloj de cocina con tiempos establecidos y premie al niño con un receso cada vez que el reloj timbre.

  4. Tenga recursos disponibles. Asegúrese que su niño tenga todos los útiles que necesite como lápices, lapiceros, papel u otros útiles escolares necesarios. Si el niño necesita adquirir información de una biblioteca o un computador, ayúdele a conseguir lo que necesita. Si no está seguro de cómo su hijo debe hacer tareas, ¡está bien! Usted sólo necesita saber dónde mandar a su hijo a conseguir la información. Puede que tenga que utilizar una línea telefónica para hacer tareas, fuentes de internet, otros niños de la clase o un maestro para antes o después de la escuela.

  5. Demuestre interés y entusiasmo por las tareas de sus hijos. Pregúnteles acerca de la tarea y demuéstreles interés acerca del tema. Hábleles sobre cómo hacer la tarea y sus significados. Los niños se interesan más a hacer la tarea si usted les manifiesta que a usted le interesa. Poner las tareas con buenas notas en el refrigerador, o mantener un fólder con todos los trabajos que el niño ha hecho hace que el niño note el interés que usted tiene de los trabajos que él hace. Cuando el niño le muestre algún trabajo que ha hecho, comparta el orgullo con él y haga comentarios positivos al respecto.

  6. Sea un buen ejemplo. Los niños ven lo que hacemos. Si modelamos buenas habilidades para estudiar, leer y organizar nuestro tiempo efectivamente, nuestros hijos aprenderán de nuestros ejemplos.

  7. Esté disponible. Asegúrese de que usted u otro adulto responsable esté dispuesto a supervisar la hora de las tareas. Sea un entrenador para sus hijos, ayudándoles si se estancan, revisando su trabajo cuando ya hayan acabado e inclusive ayudándoles a examinarse nuevas habilidades. Usted puede también convertir trabajos grandes en trabajos pequeños, mantenerse organizado y manejar el tiempo del niño.

  8. Anime y premie. Hacer tareas puede ser agotador y frustrante. Asegúrese de premiar a su hijo por los logros, así le estén costando trabajo. Páseles el mensaje de que ellos son capaces de hacer las tareas y que usted cree en ellos. Anímelos a tomar pequeños recesos después de cada tarea para que así no estén inquietos o no se cansen tanto.

  9. Pregúntele a los maestros que esperan de las tareas. Diferentes maestros, tienen diferentes reglas para hacer las tareas, entonces hable con el maestro de su hijo al comienzo de cada año escolar para así saber que esperar de las tareas. Si la cantidad de tareas parece ser mucha o muy poquita para su hijo, o si su hijo siempre está confundido al hacer la tarea, usted debe hablar con el maestro para aclarar sus preocupaciones.

  10. ¡No haga las tareas de sus hijos! Así esto parezca tentador, es muy importante que sus hijos hagan sus propias tareas. Si usted hace las tareas por ellos, ellos no aprenderán. También así ellos creen que usted piensa que ellos no son capaces y que el completar la tarea no tiene importancia.

Si sus esfuerzos para ayudar a su hijo con las tareas no son exitosos, o si tiene problemas de aprendizaje o de comportamiento, será muy apropiado buscar ayuda profesional. El maestro o consejero de su hijo podrá darle ideas para ayudar a su hijo. Si necesita más ayuda, ellos podrán referirlo a profesionales en la comunidad como tutores o profesionales de la salud mental.

Referencias

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Footnotes

1.

Este documento, FCS2255-Span, uno de una serie del Departamento de Ciencias de la Familia, la Juventud y la Comunidad, Servicio de Extensión Cooperativa de la Florida, Instituto de Alimentos y Ciencias Agrícolas, Universidad de la Florida. Fecha de publicación: octubre 2006. Revisado noviembre 2009. Traducido del inglés en septiembre de 2011 por Claudia Peñuela. Visite el sitio web EDIS en http://edis.ifas.ufl.edu.

2.

Heidi Liss Radunovich, profesora asistente, Departamento de Ciencias de la Familia, la Juventud y la Comunidad, Instituto de Alimentos y Ciencias Agrícolas, Universidad de Florida, Gainesville, FL 32611.


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